Los cuentos e historias, además de hacernos viajar a otros lugares, nos muestran reflexiones, emociones y sentimientos.

Existe gran variedad de cuentos con los que podemos trabajar emociones; reconocerlas, expresarlas, comunicarnos a través de ellas y especialmente gestionarlas. Reconocer una emoción, un sentimiento; qué nos pasa, qué estamos sintiendo, por qué y cómo podemos manejar esa emoción, es bajo mi humilde opinión , tan importante y necesario como aprender matemáticas o lengua.

Hoy quiero compartir este cuento para trabajar la rabia, la ira, el enfado desmesurado, la rabieta, y proponer algunas pautas y recursos que podemos utilizar para que los mas peques aprendan a reconocer esa emoción y a gestionarla, ayudando a su desarrollo emocional.

PAUTAS, IDEAS O RECURSOS PARA TRABAJAR LA RABIA:

– Es recomendable no ponerse nervioso y con una actitud enfadada, pues así solo fomentaremos el enfado. Como bien vemos en el cuento, el papá le habla a Roberto con una voz suave y tranquila.
– Al igual que en el cuento, es aconsejable tener un espacio en casa (en el caso del cuento es la habitación de Roberto) que sea un espacio de paz, de relajación, de calma. No hablamos de un castigo, ni un rincón de pensar (algo ya obsoleto), sino de un espacio donde podamos ir cuando estamos más nerviosos y enfadados, para relajarnos y volver a la calma; un espacio agradable y tranquilo. Dentro del aula en Lideria contamos con un espacio así, “el rincón de la calma”.
Dejar a cada niño/a su tiempo. Al igual que cualquier adulto, cuando estamos enfadados, rabiosos…, necesitamos un tiempo, a veces más, a veces menos, para manejar ese enfado y volver a la calma. Como vemos en el cuento cuando Roberto se relaja y ve el caos que ha creado, vuelve a la mesa sin toda esa rabia. – Una vez que se vuelve a la calma y esa rabia ha pasado, es positivo y algo también muy bonito, compartir con nuestros hijos/as, nietos/as, sobrinos/as…, que han sentido y por qué, para que cada vez sean más conscientes de que sienten y por qué.

Por último os propongo dos juegos muy divertidos e interesantes que nos pueden ayudar a entender mejor ese sentimiento, esa emoción y muy divertidos.
1. La rabia es como un globo, se hincha y hincha y si soltamos el globo de golpe, este sale disparado y se descontrola. Sin embargo, si soltamos el aire del globo poco a poco, somos capaces de controlar el globo hasta que este se deshincha del todo.
2. Podemos tener en casa una cajita o bolsita y una pelota, peluche… de color rojo que represente la rabia. Cuando tengamos mucha rabia, enfado, la pelota o peluche que representa la rabia será guardado en la caja o bolsita. Como hace Roberto en el cuento la rabia se hace pequeñita y es capaz de encerrarla en la caja y que no salga. Es un juego muy divertido y una estrategia para controlar esos momentos de rabietas descontroladas.

Elena Fernández,
Maestra de Lideria International School

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